La autoconfianza no es un don reservado a unas pocas personas carismáticas, extrovertidas o aparentemente seguras. Tampoco nace de la nada ni depende únicamente de “pensar en positivo”. La seguridad en uno mismo es, en gran medida, una construcción psicológica: se entrena, se fortalece, se erosiona y se reconstruye a lo largo de la vida. Hay personas que parecen moverse con soltura por el mundo y, sin embargo, viven internamente llenas de dudas. Otras, en cambio, pueden sentirse inseguras durante mucho tiempo y acabar desarrollando una base interna mucho más sólida, realista y estable.
Leer más: Cómo desarrollar autoconfianza y seguridad en uno mismo