Evaluación tdah y altas capacidades

En los últimos años, muchas personas adultas han empezado a preguntarse si algunas dificultades que han arrastrado durante mucho tiempo podrían tener relación con el TDAH, las altas capacidades o incluso con una combinación de ambas realidades. No siempre se trata de “etiquetarse”, sino de comprender mejor cómo funciona la propia mente, por qué ciertas tareas resultan tan costosas o por qué algunas capacidades conviven con una sensación persistente de desajuste.

En nuestro centro ofrecemos un nuevo servicio de evaluación de TDAH y altas capacidades en adultos, realizado por la psiquiatra del centro, mediante una valoración presencial estructurada, rigurosa y personalizada.

¿A quién va dirigida esta evaluación?

Este servicio está dirigido a personas adultas que tienen dudas sobre si pueden presentar Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, altas capacidades intelectuales o un perfil mixto en el que conviven rasgos de ambos. También puede ser útil para quienes han recibido comentarios a lo largo de su vida como “eres muy inteligente, pero te organizas fatal”, “podrías llegar mucho más lejos”, “te dispersas demasiado” o “parece que tu cabeza va más rápido que el resto”.

Muchas personas llegan a la edad adulta habiendo compensado sus dificultades durante años. Algunas han conseguido buenos resultados académicos o profesionales, pero a costa de mucho esfuerzo, ansiedad, autoexigencia o sensación de agotamiento. Otras han vivido con una impresión constante de no encajar, de funcionar de forma diferente o de no entender por qué ciertas cosas que para los demás parecen sencillas a ellas les cuestan tanto.

Señales que pueden hacer sospechar TDAH en adultos

El TDAH en adultos no siempre se manifiesta como hiperactividad visible. En muchas ocasiones aparece como una dificultad para regular la atención, organizarse, sostener tareas largas o gestionar el tiempo. Algunas señales frecuentes pueden ser:

  • Dificultad para mantener la concentración en tareas poco estimulantes.
  • Tendencia a procrastinar, incluso en asuntos importantes.
  • Sensación de desorden mental o dificultad para priorizar.
  • Olvidos frecuentes, despistes o pérdida de objetos.
  • Impulsividad al hablar, comprar, decidir o reaccionar emocionalmente.
  • Dificultad para terminar proyectos empezados.
  • Necesidad de funcionar bajo presión para poder activarse.
  • Inquietud interna, sensación de no poder “parar la cabeza”.
  • Cambios frecuentes de interés o dificultad para sostener rutinas.

En adultos, estas dificultades pueden confundirse con ansiedad, estrés, baja motivación o falta de disciplina. Por eso es importante realizar una evaluación clínica adecuada, que permita diferenciar qué está ocurriendo realmente.

Señales que pueden indicar altas capacidades en adultos

Las altas capacidades no se reducen a “sacar buenas notas” o tener un cociente intelectual elevado. En la edad adulta pueden expresarse como una forma especialmente intensa, rápida o compleja de procesar la información. Algunas características habituales pueden ser:

  • Aprendizaje rápido y facilidad para relacionar ideas.
  • Pensamiento profundo, abstracto o muy analítico.
  • Alta curiosidad intelectual y necesidad de estimulación mental.
  • Sensación de aburrimiento ante tareas repetitivas o poco retadoras.
  • Gran sensibilidad emocional o sentido intenso de la justicia.
  • Perfeccionismo, autoexigencia o miedo a no estar a la altura.
  • Dificultad para sentirse comprendido o para encontrar entornos afines.
  • Intereses amplios, intensos o cambiantes.
  • Sensación de ir “por delante” en algunas áreas y, a la vez, sentirse bloqueado en otras.

En algunos casos, las altas capacidades pueden quedar enmascaradas por dificultades atencionales, ansiedad, inseguridad o experiencias previas de incomprensión. También puede ocurrir lo contrario: una alta capacidad intelectual puede compensar durante años un TDAH no detectado, haciendo que la persona funcione aparentemente bien, pero con un gran coste interno.

¿En qué consiste la evaluación?

La evaluación se realiza en formato presencial y consta de una serie de pruebas clínicas y psicométricas orientadas a valorar el perfil atencional, cognitivo y emocional de la persona. El proceso se organiza habitualmente en dos sesiones de aproximadamente 90 minutos, con una duración total estimada de unas 3 horas.

Tras la administración de las pruebas y el análisis de los resultados, se realiza una sesión de devolución en la que se entrega y explica el informe. El objetivo no es solo obtener una respuesta diagnóstica, sino comprender el funcionamiento global de la persona, sus fortalezas, sus dificultades y las posibles recomendaciones clínicas o terapéuticas.

Precio y forma de pago

El coste total de la evaluación es de 400 euros, que se abonan en dos pagos:

  • 200 euros en la sesión de evaluación.
  • 200 euros en la entrega del informe.

Comprenderte mejor también es una forma de cuidarte

Muchas personas adultas descubren tarde que su forma de funcionar tenía una explicación. Poner nombre a lo que ocurre puede aliviar la culpa, reducir la confusión y abrir nuevas posibilidades de tratamiento, adaptación y autocuidado.

Si tienes dudas sobre si puedes presentar TDAH, altas capacidades o un perfil en el que ambas realidades se combinan, una evaluación especializada puede ayudarte a entender mejor tu historia, tu forma de pensar, tus dificultades y tus recursos.

Solicita información en nuestro centro y te orientaremos sobre el proceso de evaluación.